Aureliano Fernández-Guerra y Orbe y el Sacromonte

Aureliano Fernández-Guerra y Orbe nació en Granada el 16 de junio de 1816  y murió en Madrid el 7 de septiembre de 1894. Fue escritor, historiador y dramaturgo, además de epigrafista español, arqueólogo y hasta senador por la Real Academia de la Historia.

La relación de Aureliano Fernández-Guerra y Orbe y el Sacromonte surge debido a las grandes inquietudes intelectuales que le habían transmitido sus padres y a su afición por estudiar y conocer cosas nuevas.

Sus primeros estudios los realizó en Granada, pero en 1825 fue enviado a Madrid a estudiar en el colegio de corte afrancesado, Garriga, en el que permaneció tres años, pero en 1828 regresó a Granada. Aquí continuó sus estudios con un profesor particular y al año siguiente, en 1831 entró en el colegio del Sacromonte, donde siguió con sus estudios universitarios en Filosofía hasta el 1832. 

En este único año, adquirió una muy buena relación con uno de sus profesores, Juan de Cueto y Herrera. De esta fuerte relación que estrechó con él, hizo que lo llevase a estudiar historia antigua y las antigüedades españolas.

Años después, de 1832 a 1837 estudió en la Universidad de Granada, obteniendo la licenciatura en filosofía y el grado de bachiller en leyes.

Aureliano Fernandez-Guerra y Orbe y el Sacromonte.

Biografía de Aureliano Fernández-Guerra

Nació en el 1816 en Granada, siendo el primogénito de una familia pudiente de Córdoba. Su padre era abogado de la Real Chancillería de Granada y catedrático en la Universidad de Granada, además de ser un amante de las antigüedades y de la lectura.

En este ambiente tan culto creció la afición de Aureliano y su hermano Luis por los estudios. Aureliano, como hemos mencionado anteriormente, fue a estudiar a Madrid durante tres años y después volvió a Granada para continuar sus estudios en el colegio de la abadía del Sacromonte y finalizarlos en la universidad. 

En ese mismo período estrenó diversas piezas teatrales en Granada y fue redactor de La Alhambra.

En 1839 se encargó de la sección literaria del liceo artístico y literario de Granada, también fue nombrado redactor único del Boletín Oficial de la Provincia de Granada y destacó en el ambiente romántico granadino como autor dramático, siendo entre ese año y el 1842 representados sus dramas históricos: Peña de los Enamorados, La hija de Cervantes y Alonso Cano o la Torre del Oro. 

En 1844 se muda a Madrid para trabajar en el Ministerio de Gracia y Justicia, compaginando su trabajo con sus investigaciones literarias e históricas. 

Se integró rápidamente en el ambiente cultural de la capital no solo por las amistades que tenía sino también por las que les presentó su hermano que residía en la corte y por la fama que ya poseía como autor dramático, poeta y anticuario. Por este motivo, Aureliano Fernández-Guerra fue retratado en el cuadro de Antonio María Esquivel, Los poetas contemporáneos, entre los poetas románticos más famosos.

En el año 1848 formó parte de la Sociedad de Autores Dramáticos en el Liceo Artístico y Literario y, al año siguiente, lo llamaron para formar parte de la comisión para redactar los estatutos del Teatro Español por Ventura de la Vega.

Realizó también un formidable trabajo sobre Quevedo apareciendo en 1852 el primer volumen y en 1859, el segundo. Con estos trabajos, se le reconoció como el primer quevedista.

Barrio del Sacromonte, Granada.

Segunda etapa de su vida

El 1 de abril de 1853  Fernández-Guerra fue elegido académico correspondiente de la Real Academia de la Historia y  se le eligió, después de ser propuesto en varias ocasiones, el 7 de diciembre de 1855 como individuo de número de la Real Academia de la Historia.

Fue restituido de su plaza en el Ministerio de Gracia y Justicia debido al ascenso al poder de la Unión Liberal y  nombrado en 1857 secretario del Consejo de Instrucción Pública hasta el 1868. 

A finales de la década de 1850, inicia a estudiar arqueología paleocristiana y geografía histórica, logrando reunir todas las inscripciones y monumentos cristianos primitivos españoles.

En 1867 Aureliano Fernández-Guerra fue nombrado anticuario perpetuo de la Real Academia de la Historia y un año después, abandonó el  Ministerio de Fomento al ser nombrado catedrático de Literatura extranjera en la Universidad Central.

Unos años después, Aurelio, sin trabajo alguno, inició a trabajar en la Universidad Católica Libre. En 1872 se le nombró bibliotecario perpetuo de la Real Academia Española y en mayo de 1883 se le eligió como senador por la Real Academia de la Historia. Un año después, fue nombrado director general de Instrucción Pública y en 1894 Aureliano Fernández-Guerra y Orbe fallece en la sede de la Real Academia Española en Madrid.

Aureliano Fernandez-Guerra y Orbe y el Sacromonte.

Obras del autor

Estas son las obras y trabajos más destacados del polifacético Aureliano Fernández-Guerra y Orbe:

Lírica

  • La cruz de la Plaza Nueva (1839).

Teatro

  • La peña de los enamorados (1839)
  • El trato de Argel (1839)
  • El niño perdido (1840)
  • La hija de Cervantes (1843).
  • Alonso Cano o La Torre del Oro (1845)
  • La ricahembra (1854). El 20 de abril de dicho año, se estrenó La ricahembra en el teatro del Príncipe. Esta obra la redactó junto a Manuel Tamayo y Baus.

Trabajos históricos

  • El fuero de Avilés (1865). Este estudio que llevó  a cabo Fernández- Guerra sobre El Fuero de Avilés fue de gran importancia, siendo hasta leido con motivo del centenario de su fundación,en la Real Academia Española. También estudió diversos manuscritos inéditos de Cervantes, los cuales se conservan en la Biblioteca Colombina de Sevilla. 
  • La conjuración de Venecia de 1618.El 4 de mayo de 1856 Aureliano Fernández-Guerra lo leyó como discurso de ingreso en la Real Academia de la Historia.
  • Las ciudades Bastetanas de Asso y Argos (MURCIA). Madrid 1887 
  • Nuevas inscripciones de Córdoba y Porcuna (CORDOBA). Madrid 1887
  • Sarcófago cristiano de la catedral de Astorga, hoy depositado en el Museo Arqueológico Nacional
  • El libro de Santoña. Madrid, 1872.

Ediciones

Edición y estudio de la obra de Quevedo por Aureliano Fernández-Guerra y Orbe .