Escultura sacromontana

La Abadía del Sacromonte es un enclave de la ciudad de Granada con una riqueza patrimonial de valor incalculable, no solo por el propio complejo de la Abadía, sus innumerables cuadros y retablos o su arquitectura, también porque La Abadía cuenta con un conjunto de obras escultóricas de un grandísimo valor y carácter propios.

Gran parte de ellas corresponden a la labor fundacional de la propia Abadía y de su papel de mecenazgo a lo largo de su historia, siendo responsable de la escuela escultórica granadina que se desarrolló con especial fuerza entre los siglos XV y XVII.

Cristo del Consuelo

El Cristo del Consuelo, llamado originalmente «Cristo de las Cuevas» y apodado comúnmente como «Cristo de los Gitanos» es una obra que data de 1698 de José Risueño Alconchel, granadino que trabajó toda su vida para instituciones eclesiásticas de la ciudad como la propia Abadía, el Monasterio de la Cartuja, la Catedral de Granada y el Palacio Arzobispal. La talla se realiza sobre pino de Segura, siguiendo la técnica de la madera policromada y telas y estopas encoladas, por encargo del Cabildo. Desde entonces la obra ha sufrido dos restauraciones, una en 1969 y otra en 1995.

Se trata de una talla sobrecogedora de un Cristo muerto con un gran realismo que puede ser visitada en la Colegiata de la Abadía del Sacromonte.

La figura que actualmente se saca a procesionar en Granada es una copia de 1989.

Cristo de los Gitanos

Madonna de Trapani

En la Abadía del Sacromonte de Granada se conserva una de las tres únicas «Madonna di Trapani» o Virgen de Trapani que se encuentran hoy día en Andalucía. Se trata de la pieza más antigua con la que cuenta la Abadía del Sacromonte. Existen múltiples copias de esta índole en toda España, siendo una devoción fomentada por la orden Carmelita.

La obra original está atribuida a Nino Pisano y data de 1350. La que se encuentra en la Abadía del Sacromonte es, probablemente, la más antigua de Andalucía, junto con la que se encuentra en la iglesia hispalense de San Lorenzo.

Virgen del Rosario con el Niño

La Virgen del Rosario con el niño data de momentos inmediatamente anteriores a la fundación. Esta obra de 1599 está atribuida al escultor Alcalaíno Pablo de Rojas, autor, entre otras muchas obras, del retablo del Monasterio de San Jerónimo de la ciudad de Granada.

La talla se puede visitar en la capilla de nombre homónimo de la Abadía del Sacromonte, que se encuentra conectada directamente con el panteón y con la capilla del fundador. Don Pedro de Castro.

Sepulcro de Don Pedro de Castro

Se trata de la obra más vinculada al mecenazgo del fundador. Esta obra está ubicada en un pequeño espacio, prolongación de la pequeña capilla, al lado de la epístola del presbiterio. En esta cripta se encuentran enterrados además de Don Pedro de Castro, sus padres, abuelo y hermano.

Se trata de una obra del 1626 y se desconoce su autoría aunque, por los materiales empleados y la época, se puede pensar que corresponde a los talleres de Alonso de Mena. Se trata de un podio de mármol negro que relata las bondades de Castro como fundador, defensor de los mártires granadinos y sus grandes virtudes. Sobre este podio encontramos una figura de Castro arrodillado.

Virgen de las Cuevas

En la Abadía se conserva una pequeña efigie que es atribuida a José Risueño. Se trata de una talla de finales del siglo XVII conocida como la Virgen de las Cuevas que se encuentra orlada con un enrayado de plata. Es semejante a otra que se puede encontrar en la parroquial de Huetor Santillán.

Ecce Homo

En la Capilla de acceso a las Santas Cuevas encontramos un busto anónimo de Ecce Homo que data del siglo XVII. Existe un segundo busto guardado en una urna y expuesto en la iglesia fechado en 1709 y realizado por el escultor valenciano Felipe del Corral.